Olga Orozco

Olga Orozco

Poeta Argentina cuyo nombre completo es Olga Nilda Gugliotta Orozco

Toay, La Pampa, 17 de marzo de 1920 - 15 de agosto de 1999


26 Poesías de Olga Orozco

Poemas más populares de Olga Orozco


las muertes

He aquí unos muertos cuyos huesos no blanqueará la lluvia,
lápidas donde nunca ha resonado el golpe tormentoso de la pieldel lagarto,
inscripciones que nadie recorrerá encendiendo la luz de algunalágrima;
arena sin pisadas en todas las memorias.
Son los muertos sin flores.
No nos legaron cartas, ni alianzas, ni retratos.
Ningún trofeo heroico atestigua la gloria o el oprobio.
Sus vidas se cumplieron sin honor en la tierra,
mas su destino fue fulmíneo como un tajo;
porque no conocieron ni el sueño ni la paz en los infames lechosvendidos por la dicha,
porque sólo acataron una ley más ardiente que laávida gota de salmuera.
Esa y no cualquier otra.
Esa y ninguna otra.
Por eso es que sus muertes son los exasperados rostros de nuestra vida.


Poema las muertes de Olga Orozco con fondo de libro

ésa es tu pena

Ésa es tu pena.
Tiene la forma de un cristal de nieve que no podría existir sino existieras
y el perfume del viento que acarició el plumaje de losamaneceres que no vuelven.
Colócala a la altura de tus ojos
y mira cómo irradia con un fulgor azul de fondo de leyenda,
o rojizo, como vitral de insomnio ensangrentado por el adiós delos amantes,
o dorado, semejante a un letárgico brebaje que sorbieron losángeles.
Si observas a trasluz verás pasar el mundo rodando en unalágrima.
Al respirar exhala la preciosa nostalgia que te envuelve,
un vaho entretejido de perdón y lamentos que te convierte enreina del reverso del cielo.
Cuando la soplas crece como si devorara la íntima sustancia deuna llama
y se retrae como ciertas flores si la roza cualquier sombra extranjera.
No la dejes caer ni la sometas al hambre y al veneno;
sólo conseguirías la multiplicación, un erial, labastarda maleza en vez de olvido.
Porque tu pena es única, indeleble y tiñe de imposiblecuanto miras.
No hallarás otra igual, aunque te internes bajo un sol cruelentre columnas rotas,
aunque te asuma el mármol a las puertas de un nuevoparaíso prometido.
No permitas entonces que a solas la disuelva la costumbre,
no la gastes con nadie.
Apriétala contra tu corazón igual que a una reliquiasalvada del naufragio:
sepúltala en tu pecho hasta el final,
hasta la empuñadura.


Poema ésa es tu pena de Olga Orozco con fondo de libro

rehenes de otro mundo

A vicent van gogh,
a antoni artaud
a jacobo fijman
era un pacto firmado con la sangre de cada pesadilla,
una simulación de durmientes que roen el peligro en un hueso deinsomnio.
Prohibido ir más allá.
Sólo el santo tenía la consigna para el túnel y elvuelo.
Los otros mordaza, las vendas y el castigo.
Entonces había que acatar a los guardianes desde el fondo delfoso.
Había que aceptar las plantaciones que se pierden de visa alborde de los pies.
Había que palpar a ciegas las murallas que separan alhuésped y al perseguidor.
Era la ley del juego en el salón cerrado:
las apuestas a medias hasta perder la llave
y unas puertas que se abren cuando ruedan los últimos dados dela muerte.
Y ellos se adelantaron de un salto hasta el final,
con sus altas coronas.
Quemaron los telones,
arrancaron de cuajo los árboles del bosque,
rompieron hasta el fondo las membranas para poder pasar.
Fue una chispa sagrada en el infierno,
la ráfaga de un cielo sepultado en la arena,
la cabeza de un dios que cae dando tumbos entre un rayo y el trueno.
Y después no hubo más.
Nada más que las llamas, el polvo y el estruendo,
iguales para siempre, cada vez.
Pero esa misma mano mordida por la trampa rozó la eternidad,
esa misma pupila trizada por la luz fue un fragmento del sol,
esas sílabas rotas en la boca fueron por un instante la palabra.
Ellos eran rehenes de otro mundo, como el carro de elías.
Pero estaban aquí,
cayendo,
desasidos.