Juan Antonio Viedma

Periodista y Poeta Español cuyo nombre completo es Juan Antonio Viedma

Sabiote (Jaén), 18 de junio de 1830 - La Habana, 2 de agosto de 1869


2 Poesías de Juan Antonio Viedma

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La fe

—Adios, el Rey á pelear me envía
Al África abrasada,
Si tu amor se opusiera, rompería
En tu reja mi espada.

—Vé á lidiar, pero lleva en el combate,
Como escudo sagrado
Del corazon leal que por mí late,
La cruz que yo he bordado.

—Por ella de los árabes infieles.
Como nupciales arras,
Yo te traeré marlotas y alquiceles
Y rotas cimitarras.

Adios, dijo la dama en triste queja,
Y adios el caballero;
Y bañando en sus lágrimas la reja.
Partir le vió ligero.


Poema La fe de Juan Antonio Viedma con fondo de libro

La Noche-Buena (Poema)

Esta noche un amor nace
niño y Dios, pero no ciego.
GÓNGORA.

I.

Villancicos entona la dama
mientras rondan galanes sus rejas;
quien no sueña ni sufre ni ama
¿qué entiende de quejas?
En músicas y danzas
cifras y motes,
sin zelos de embozados
pasa la noche.
¡Bendita sea
del hogar al abrigo
la noche-buena!

Mientras cruzan la Villa callada
locas turbas de alegres cantores,
damas hay que en zelosa velada
suspiran de amores.
En tanto al aire plumas
y al labio aire,
dan donceles buscando
citas y lances.
Más ¡ay! mal haya
quien trueca noche buena
por noche mala.

II.

Pobre ciego del templo en la puerta
canta coplas con mistico celo,
y su voz en las almas despierta
la idea del cielo.
Y arde en luces sagradas
el templo santo,
y al son de los panderos
se cantan salmos.
¡Bendita sea
del templo en el recinto
la noche-buena!

Mentideros ahogad vuestro aliento,
que las cándidas frentes mancilla;
hoy de Dios el feliz nacimiento
celebra la villa.
Vagos de San Felipe,
tocadas dueñas,
lacayos, rodrigones,
atad las lenguas.
Si no ¡mal haya
quien trueca noche-buena
por noche-mala!

III.

Doncellica que sale a la reja
noche buena a escuchar rondadores,
o buscona que el templo se deja
por citas de amores.
¡Ay si encuentra encendidas
la luz del alba,
mejillas cuanto puras
frescas y blancas!
Niñas con pena
ni aun tendrán buena noche
la noche-buena,

Embozado que miente o murmura
al dintel de la santa morada,
o que invoca en liviana aventura
la cruz de su espada.
No escuche villancicos
de noche-buena,
ni los salmos que el pueblo
canta en la iglesia.
Sin fe cristiana
se truecan noches buenas
en noches malas.