José Juan Tablada

José Juan Tablada

Poeta, Periodista y Diplomático Mexicano cuyo nombre completo es José Juan Tablada Acuña

Coyoacán, México, 3 de abril de 1871 - Nueva York, Estados Unidos, 2 de agosto de 1945


4 Poesías de José Juan Tablada

Poemas más populares de José Juan Tablada


Li-Po

Li-Po, uno de los "Siete Sabios en el Vino"
Fue un rutilante brocado de oro:
Como una taza de jade, sonoro,
Su infancia fue de blanca porcelana,
Su loca juventud
Un rumoroso bosque de bambús,
Lleno de garzas y de misterios;
Rostros de mujeres en la laguna,
Ruiseñores embrujados por la luna
En las jaulas de los salterios,
Luciérnagas alternas
Que enmarañaban el camino
Del poeta ebrio de vino
Con el zig-zag de sus linternas,
Hasta que el poeta cae
Como pesado tibor
Y el viento
Le deshoja el pensamiento
Como una flor...
Un sapo de deslíe
Ronco
De Confucio un parangón
Y un grillo que ríe
Burlón...

Un pájaro que trina

Musical y breve

Como una ocarina

En un almendro

Florido de nieve.

Mejor viajar en palanquín
Y hacer un poema sin fin
En la torre de Kaolín

De Nankín!

Guiado por su mano pálida

Es gusano de seda el pincel

Que formaba en el papel

Negra crisálida

De misterioso jeroglífico

De donda surgía

Entres aromas de flor

Un pensamiento magnífico

Con alas de oro volador;

Sutil y misteriosa llama

En la lámpara del ideograma!

Los cormoranes de la idea
En los ríos azules y amarillos
Quieren con ansia que aletea
Pescar de la luna los brillos;
Pero nada cogen sus picos
Al romper el reflejo del astro
En azogados añicos
De nácar y alabastro...

Y Li-Po mira inmóvil

El río -laca bruna

Do el silencio restaura

La perla de la luna!

La luna es araña de plata

Que tiende su telaraña

En el río que la retrata

Y Li-Po el divino
Que se bebió a la luna
Una
Noche en su copa de vino

Siente el maleficio
Enigmático
Y se aduerme en el vicio
Del vino lunático

¿Dónde está Li-Po? ¡Que lo llamen!
Manda el Emperador desde su Yamen
..................................

Algo ebrio por fin
Entre femenino tropel,
Llega el poeta y se inclina;
Una concubina
Le ofrece el pincel
Cargado de tinta de China;

Otra una seda fina

Por papel

Y Li

Escribe así:

Sólo estoy con mi frasco de vino
Bajo un árbol en flor,
Asoma la luna y dice su rayo
Que ya somos dos...

Y mi propia sombra anuncia después

¡Que ya somos tres!

Aunque el astro no pueda beber
Su parte de vino
Y mi sombra no quiera alejarse
Pues está conmigo,

En esa compañía placentera

Reiré de mis dolores

Entretanto que llega la primavera.

Mirad a la luna que a mis cantos lanza
Su respuesta en sereno fulgor
Y mirad mi sombra que ligera danza
En mi derredor!

Si estoy en mi jucio

De sombra y de luna

La amistad es mía;

Cuando me emborracho

¡Se disuelve nuestra compañía!

Pero no pronto nos juntaremos

Para no separarnos ya,

En el inmenso júbilo

Del azul firmamento más allá!

~

Creyendo que el reflejo de la luna

Era una

Taza de blanco jade y áureo vino

Por cogerla

Y beberla

Una noche bogando por el río

Se ahogó

Li-Po

Y hace mil cien años que el incienso sube
Encumbrando al cielo perfumada nube

Y hace mil cien años

La China resuena

Doble funeral

Llorando esa pena

En el inmortal

Gongo de cristal

De la luna llena!



Nocturno alterno

Neoyorquina noche dorada

Fríos muros de cal moruna

Rector's champaña foxtrot

Casa mudas y fuertes rejas

Y volviendo la mirada

Sobre las silenciosas tejas

El alma petrificada

Los gatos blancos de la luna

Como la mujer de Loth

¡Y sin embargo

es una

misma

en Nueva York
y en Bogotá

La luna...!



El alba en la gallera

Al alba los gallos norteños
cantan en sordina y en sueños.

Para el kikirikí
de los gallos del Sur
las estrellas del alba son grandos de maíz
del cielo en la plazuela escampada y azul...

Clarinería. Clangor.
Por la clarinada superior
cada clarín porfía.

Diana de la Gallera,
tempranero rumor
de un Regimiento de Caballería...

De noche cuando el último
castillo se ha quemado,
sentimos entre sueños,
solferinos, azules y blancos
cohetes voladores
cuando cantan los gallos...

En tu insomnio, alma llena de feria,
¿no oíste cantar a aquel gallo
que arrojaba al cielo las onzas
del Siete de Oros?

Yo miré ese nocturno albur y luego vi
cayendo en la negrura del espacio
es polvo de oro y bruma de topacio,
las cuatro notas de kikirikí...

Gallera sinfónica,
entre tus clarines estridentes o roncos
se fuga un azorado relincho
como la estampida del potro,

y domésticos o rurales
discurren los otros rumores
de la mañana pueblerina,
leves, como el agua que corre...