Félix María Samaniego

Félix María Samaniego

Poeta y Escritor Español cuyo nombre completo es Félix María Serafín Sánchez de Samaniego Zabala

Laguardia, Álava, 12 de octubre de 1745-ibídem, 11 de agosto de 1801


78 Poesías de Félix María Samaniego

Poemas más populares de Félix María Samaniego


El Viejo y la Muerte

NTRE montes, por áspero camino,
Tropezando con una y otra peña,
Iba un viejo cargado con su leña.
Maldiciendo su mísero destino.

Al fin cayó, y viéndose de suerte
Que apenas levantarse ya podía.
Llamaba con colérica porfía
Una, dos y tres veces a la muerte.

Armada de guadaña, en esqueleto,
La Parca se le ofrece en aquel punto;
Pero el viejo, temiendo ser difunto.
Lleno más de terror que de respeto.

Trémulo la decía y balbuciente:
i Yo... Señora... Os llamé desesperado;
Pero...» — «Acaba; ¿qué quieres, desdichado?»
— «Que me cargues la leña solamente».

Tenga paciencia quien se crea infelice;
Que, aun en la situación más lamentable ,
Es la vida del hombre siempre amable.
El viejo de la leña nos lo dice.


Poema El Viejo y la Muerte de Félix María Samaniego con fondo de libro

La melindrosa

Señor don Juan, quedito, que me enfado.
¿Besar la cara? Es mucho atrevimiento.
¿Abrazos? ¡Ay Jesús!, no lo consiento.
¿Cosquillas? No las hay por ese lado.

¿Remangarme? ¡Ay, Juanito!, ¿y el pecado?
¡Qué malos sois los hombres!... Pasos siento.
¿No es nadie? Pues, bien, vaya en un momento;
mas ¡cuidado!, no venga algún criado.

¡Jesús!, que loca soy! ¡Quién lo diría
que con un hombre yo!... ¿Cómo cristiana?,
que ya de puro gusto... ¡Ay, alma mía!

¡Traidor, déjame, vete...!, ¿Aún tienes gana?
Pues cuando tú lo logres otro día...
Pero, Juanito, ¿volverás mañana?


Poema La melindrosa de Félix María Samaniego con fondo de libro

La gallega

Casó Maruxa, gruesa gallegota
de luenga agigantada catadura,
con Domingo Chaveila, tal ventura
se celebró con zambra y con chacota.

Hubo gaita, garrote, danza y bota
que festejó la posesión futura
y ella, caliente, finge una apretura
para irse a la cama sin dar nota.

Despídese la turba lastimada,
y ella, sus atavíos deponiendo,
toda la cama ocupa esparrancada.

El la dice: -Muller, eu non intiendo
donde acostarme. ¿Non?, dice agitada,
pues ella propio sellu está diciendo.


Poema La gallega de Félix María Samaniego con fondo de libro