Antonio Arnao

Antonio Arnao

Poeta Español cuyo nombre completo es Antonio Arnao y Espinosa de los Monteros

Murcia, 1828 - Madrid, 1889


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Las Azucenas de Invierno

(F. A. M.)

I.

Ricos en luz esplendente,
precursores de alegría,
hoy para tí dulcemente
por las puertas del Oriente
entran el año y el día.

Y yo que tu gozo veo,
de la paz sabroso fruto,
dando rienda á mi deseo
quiero rendirte un tributo
de mi esclavitud trofeo.

Mas, aunque tierno te adoro,
no con perlas ni con oro
mi fe deslumbrarle quiere,
que es efímero tesoro
riqueza que pasa y muere;

Sino con lozanas llores,
flores de belleza suma
que osteutan vivos colores
de diciembre entre la bruma,
de enero con los rigores.

Ellas, que calman mis penas
con puro verdor eterno,
de aroma inefable llenas,
son cándidas azucenas
que burlan e! crudo invierno.

II.

Dice tu labio que rie:
«¿Cuál flor un géemen encierra
que asi a! tiempo desafíe?
¿Puede haber dichosa tierra
que tales prodigios crie?

«¿Dónde hay lluvia refrescante?
¿Dónde está el aura de mayo
que las acaricie amante?
¿Les manda el sol con su rayo
grato calor fecundante?

«¿Qué genio vestirlas debo
de aquel virginal decoro
que me embelesa y conmueve?
¿Quién da á sus estambres oro?
¿Quién á sus pétalos nieve?»

Y mi labio te responde:
«Si bellas te satisfacen,
en tu seno las esconde;
y no inquieras dónde nacen,
que no has de acertar en dónde.

»Pero... ¡Mi secreto es vano!
Si tu corazón inquieto
quiere saber tal arcano,
pon sobre el pecho la mano
y él te dirá mi secreto.»

III.

Hijas de la primavera,
las azucenas adoras;
mas viendo cuán pasajera
es su beldad hechicera,
presto con angustia lloras.

Las que yo voy á ofrecerte
brotan en región tan pura.
Tal dominan a la suerte,
que en su aroma y galanura
no tiene imperio la muerte.

Al calor del pecho mió
viven en casta inocencia;
y el llanto les da rocío,
y el amor Ies da su esencia,
y Dios las bendice pió.

Esas flores que los ojos
no ven, y en mi seno crecea
como el lirio en los abrojos,
y en infortunios y enojos
consuelo y solaz me ofrecen;

Esas flores... Sin aliño
mas de belleza portentos,
y puras como el armiño...
Son... ¡Los dulces sentimientos
que engendra en mí tu cariño!