Ana Francisca Abarca de Bolea

Ana Francisca Abarca de Bolea

Monja Cisterciense, Poetisa y Escritora Española cuyo nombre completo es Ana Francisca Abarca de Bolea

Zaragoza, Zaragoza, 19 de abril de 1602 - Casbas, Huesca, 1685


5 Poesías de Ana Francisca Abarca de Bolea

Poemas más populares de Ana Francisca Abarca de Bolea


Soneto a la muerte del príncipe don Baltasar

Lapidario sagaz, duro diamante
labra, resiste firme al golpe fiero,
tíñelo en sangre y pierde aquel primero
rigor a la labor menos constante.
Contra Carlos el mal no era bastante,
que queda al golpe cual diamante entero,
tíñelo en sangre amor, y el mal severo,
sujeta con amor a un hijo amante.
El mal lo agrava y el amor lo aflige;
aquél pide remedio, éste no tiene,
y quien conoce aquél a éste no alcanza.
No rige el mal, que amor de madre rige,
y Carlos por amor a perder viene
la vida en flor, y España la esperanza.


Poema Soneto a la muerte del príncipe don Baltasar de Ana Francisca Abarca de Bolea con fondo de libro

A un estuche

Anarda, ese estuche va
a mejorarse darse de dueño,
y mi palabra te empeño,
que, aunque es yerro, acertará.
Mi labor contenta está
que la dejarás vivir,
pues no podía sufrir
ver a damas tan discretas
ver a damas tan discretas
andar siempre en tijeretas
con tu continuo pedir.


Poema A un estuche de Ana Francisca Abarca de Bolea con fondo de libro

Romance a una fuente

Fuente que en círculo breve
presumes de gran caudal,
si tus principios observas
no te precipitarás.

Considera que,mendiga
en diverso mineral,con anhelos de grandiosa
te nos quieres ostentar.

Rica de bienes ajenos
todos nos dicen que estás,
que usurpas cual poderoso
a los pobres el caudal.

De ambiciosa te calumnian,
mas tú te puedes quejar,
pues a veces no te agradecemos
el gran gusto que nos das

Recién nacida se ofrece
a clausura tu humildad;
no son acciones de niña,
aunque sean en agraz.

Parecímonos los dos;
mas en proseguir está
la fineza,fuente amiga;
no des pasos hacia atrás.

Dicen que envidias te quieren
de esta huerta desterrar,
que hasta en raudales ofende
lo claro de la verdad.