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Se han encontrado 3 poemas con la palabra tas

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César Vallejo

Trilce: XLI

-- de César Vallejo --

La Muerte de rodillas mana
su sangre blanca que no es sangre.
Se huele a garantía.
Pero ya me quiero reír.

Murmúrase algo por allí. Callan.
Alguien silba valor de lado,
y hasta se contaría en par
veintitrés costillas que se echan de menos
entre sí, a ambos costados; se contaría
en par también, toda la fila
de trapecios escoltas.

En tanto; el redoblante policial
(otra vez me quiero reír)
se desquita y nos tunde a palos,
dale y dale,
de membrana a membrana,
tas
con
tas.

Poema Trilce: XLI de César Vallejo con fondo de libro

César Vallejo

la muerte de rodillas mana

-- de César Vallejo --

xli
la muerte de rodillas mana
su sangre blanca que no es sangre.
Se huele a garantía.
Pero ya me quiero reír.
Murmúrase algo por allí. Callan.
Alguien silba valor de lado,
y hasta se contaría en par
veintitrés costillas que se echan de menos
entre sí, a ambos costados; se contaría
en par también, toda la fila
de trapecios escoltas.
En tanto, el redoblante policial
(otra vez me quiero reír)
se desquita y nos tunde a palos,
dale y dale,
de membrana a membrana,
tas
con
tas.

Poema la muerte de rodillas mana de César Vallejo con fondo de libro

Julio Herrera Reissig

Dominus vobiscum

-- de Julio Herrera Reissig --

Bosteza el buen Domingo, zángano de semana...
El trapero del burgo ronda las callejuelas;
y enluta el Seminario, en dos sordas estelas,
su desfile simétrico, de una misma sotana.

Junto a la fuente, donde chocan sus castañuelas
los sapos, el "elenco" debuta en la tartana;
y beato, sobre tantas mansedumbres abuelas,
el cielo inclina un gesto de bendición cristiana.

Dos turistas, muñecos rubios de rostro inmóvil,
maniobran la visita de un fogoso automóvil...
Con su lente y sus frascos y su equipo de viaje,

investiga el zootécnico, profesor de lombrices,
y a su vera, dos chicos, en un gesto salvaje,
atisban, con los húmedos dedos en tas narices.

Poema Dominus vobiscum de Julio Herrera Reissig con fondo de libro

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