Ejemplos con zar

Muchas veces la mejor manera de entender el significado de una palabra, es leer textos donde aparece dicha palabra. Por ese motivo te ofrecemos innumerables ejemplos extraidos de textos españoles seleccionados.

La delegación acepta las condiciones y un mes más tarde el zar regresa a Moscú.
La condesa era una huérfana de origen germano-polaco protegida del zar, e hija del antiguo ministro de guerra del zar.
Su esposa murió al poco tiempo de un shock, y sus hijos quedaron bajo la tutela del zar.
Al poco de su llegada a New Archangel, continuó navegando hasta Kamchatka, donde despachó a sus barcos para arrebatar la isla de Sajalín a Japón, luego comenzó un viaje por tierra hacia San Petersburgo para que el zar firmara el tratado y también llevaba cartas personales para el Papa y el rey de España pidiendo la dispensa y el consentimiento real necesarios para su casamiento.
La casa en la cual permaneció se conserva como museo, La Casa de Pedro el Zar.
La baronesa Sophie von Buxhoeveden, que fuera dama de compañía de la zarina Alejandra Feodorovna, fue la primera en visitar el hospital para comprobar si la pretensión de Anderson de que era una de las hijas del zar Nicolás II era legítima.
El texto se refiere a los padres del zar Samuel y a su hermano David.
Inscripción funeraria del zar búlgaro Samuel, hecha en la tumba en memoria de sus familiares, es la más antigua de las inscripciones en cirílico con las fechas establecidas.
Después del derrocamiento del zar el gobierno bolchevique invadió las repúblicas de Azerbaiyán, de Georgia y de Armenia.
La opinión más extendida actualmente es que el autor original fue Ibn Abi Zar, como afirmó Ibn Jaldún, y que Abd al-Halim, en el mejor de los casos, se limitó a compilar la obra.
Como consecuencia de ello no hay certeza sobre el autor del texto, que en algunas versiones es Ibn Abi Zar de Fez, mientras que en otras es Salih ibn Abd al-Halim de Granada.
SM el zar Simeón II de Bulgaria.
La política europea del siglo XIX dictaba que por su condición de princesa, su matrimonio debía ser de útil para su familia, y para fortalecer las relaciones con Bulgaria su padre negoció los esponsales con el entonces príncipe heredero de aquel reino, Fernando de Sajonia-Coburgo-Gotha, que después de haber fallecido su mujer y tras la abdicación de su padre, fue zar de Bulgaria, por lo que María Luisa no fue zarina, sólo princesa.
El mismo Stalin, basó muchos de sus esquemas depurativos en la terrible y sedienta de sangre Opríchnina, y la posición del zar quedó empañada para siempre con un sentido de poder terrible.
Federico I intentaba ganarse a estos tres países con el objetivo de establecer una alianza contra el zar Pedro el Grande.
Enfermo y con un tercio de su ejército muerto, Carlos XII fue derrotado por el ejército del zar en la batalla de Poltava, debiendo de huir al Imperio Otomano.
Derrotado el Reino de Dinamarca y Noruega, Carlos XII volvió su atención hacia sus otros dos poderosos vecinos: el rey Augusto II de Polonia, también primo suyo, y el zar Pedro el Grande de Rusia.
Se hablaba de los abuelos de los Wagner, por parte de madre condes también de Ratziwill, aquellos que se rebelaron contra la dominación del zar, y fueron perdiendo casi todo por causa de esto.
Paradójicamente, tales sospechas sobre los armenios, que se encontraban entre los más rusófilos de los súbditos del zar, como personas indignas de confianza, propensas a la conspiración revolucionaria, llevaron a los rusos a introducir políticas que produjeron el efecto cuyo objeto querían evitar, voviéndose los armenios más y más hacia los nuevos nacionalistas.
El nuevo zar, Alejandro III, con una perspectiva más conservadora, pretendía crear un estado autocrático altamente centralizado.
La visión pro-rusa de la intelectualidad armenia continúo bajo el Zar Alejandro II, que fue muy elogiado por sus reformas.
El Zar Nicolás I de Rusia y su gobernador en Transcaucasia, Ivan Paskevich, tenían otros planes: hacer del imperio ruso un estado centralizado y burocrático.
El zar se lo regaló a su consorte, María Aleksandrovna.
Como parte del trato, el zar esperó que la compañía estableciera nuevos establecimientos en Alaska y realizara un amplio programa de colonización.
Como odia al zar, encuentra malo todo lo de su país.
Nuestro zar, en un ensueño humanitario de eslavo, acarició la utopía generosa de la paz universal, organizando las conferencias de La Haya.
Guillermo II, temiendo que la intervención de las potencias solucionase el conflicto entre el zar y el emperador de Austria, forzaba el curso de los acontecimientos declarando la guerra a Rusia.
Sé bien lo que digo Rusia tendrá igualmente su revolución interior, revolución con bandera roja, que obligará al zar a pedirnos gracia de rodillas.
Y el tío Frasquito sacaba la primera del paquete, cuyo sello tenía, en efecto, la efigie del zar Alejandro II.

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