Ejemplos con solidaridad

Muchas veces la mejor manera de entender el significado de una palabra, es leer textos donde aparece dicha palabra. Por ese motivo te ofrecemos innumerables ejemplos extraidos de textos españoles seleccionados.

Exposición de Arte Abstracto Salón de la Solidaridad, Hotel Habana Libre Tryp, La Habana, Cuba.
La solidaridad gótica es también cuestionada debido a que los ostrogodos llegaron tarde a la batalla.
El episodio es revelador del sentimiento profundo de un campesinado que rechaza una solidaridad nacional que no entiende y reivindica su derecho a modularla según sus intereses inmediatos.
Cordavento se ha presentado en diversos escenarios como: La Planta de Luz, el Auditorio de La Reforma en Puebla, la Universidad Panamericana, el Instituto Tecnológico de Monterrey, el Bataclán, La Glorieta del Metro Insurgentes, el teatro Wilberto Cantón, la casa de la cultura José Martí, la cafebrería El Péndulo, el Parque Solidaridad, el parque Huayamilpas, el Reclusorio Norte, el Instituto Mexicano de la Radio, el teatro El Hábito, El Centro Nacional de las Artes, entre otros.
Su conocido personaje Mario Conde es un policía que quiere ser escritor y admite su solidaridad con estos personajes, los locos y los borrachos.
Pero Pablo apenas había vivido en Mallorca: había viajado mucho, no era como los de su raza, inmóviles en la misma postura durante siglos, reproduciéndose sobre el montón de su vileza y su cobardía, sin fuerzas ni solidaridad para levantarse e imponer respeto.
Seguían sonando la flauta, el tamboril y las , saltaban los danzarines, giraban las , pero en los ojos de todos brillaba una mirada de alarma inteligente, una expresión de solidaridad defensiva.
Las , con una solidaridad de sexo, envolvían a Margalida en vehementes manoteos, la empujaban, pidiéndola que cantase para contestar a lo que había dicho el cantor sobre la falsedad de las mujeres.
Sin dejar de constituir una condición necesaria de progreso, ese desenvolvimiento del espíritu de especialización trae consigo desventajas visibles, que no se limitan a estrechar el horizonte de cada inteligencia, falseando necesariamente su concepto del mundo, sino que alcanzan y perjudican, por la dispersión de las afecciones y los hábitos individuales, al sentimiento de la solidaridad.
Esta diferencia genial y emuladora no excluye, sino que tolera y aun favorece en muchísimos aspectos, la concordia de la solidaridad.
Una extraña solidaridad parecía existir entre los monstruos.
Su segundo le había hablado a veces de solidaridad de raza, de pueblos latinos, de la necesidad de acabar con el militarismo, de hacer la guerra para que no hubiese más guerras ¡Simplezas de lector crédulo! El no era inglés ni francés.
La admiración que sentía por su padre y cierta solidaridad con los ejemplares fuertes de su sexo le hicieron tener en poco estos llantos.
La solidaridad instintiva que existe entre los hombres de trabajo, pacientes y silenciosos, les había hecho buscarse.
Despreciaba los ideales políticos, pero por solidaridad de clase había aceptado en los últimos años todas las declamaciones contra los escándalos del régimen.
El también, pensando en su hijo, se lamentó como la esposa: ¿Por qué habremos venido? El también, con la solidaridad del dolor, compadeció a los del otro lado.
Consideraba a Martí uno de los hombres de más talento que me había sido dado tratar y su muerte representaba no solo una pérdida irreparable para Cuba, de la que habría sido uno de sus preclaros presidentes, sino para la América latina toda, pues desaparecía el escritor genial en quien el fuego de la solidaridad americana brillaba con resplandores que iluminaban ambos continentes.
Sabe que es un componente de una familia infinita, siente la solidaridad que le liga a su especie, está seguro de que su pensamiento vivirá aún después de haberse corrompido su cerebro y no se satisface con la saciedad de sus sentidos.
¡Cómo poner al mismo nivel al egoísta crédulo que con unos cuantos sacrificios y mortificaciones cree comprarse una eternidad de alegría en el cielo, y al hombre moderno, que hace el bien sin creer en futuras recompensas, ni en el agradecimiento de divinos fantasmas, únicamente por la alegría de socorrer al semejante, por la solidaridad que debe existir entre todos los que tripulan el barco errante de la Tierra! Así habían procedido siempre los grandes mártires y los genios.
Estamos unidos para siempre al ser que damos vida: es un compromiso de solidaridad que contraemos ante la especie al trabajar por su conservación.
En pueblo alguno se ha visto tan palpablemente como en este país la solidaridad entre la religión y la monarquía.
No le guiaría el cuerpo con sus imperiosas peticiones, le inspiraría su conciencia la noción clara de la solidaridad con sus semejantes, la certeza de que, desertando del deber social, otros imitarían su ejemplo, y resultaría imposible la vida común, retrocediéndose a los tiempos actuales de miseria y rapiña.
¡Hombres, al fin, como todos! ¡La fiera humana buscando su bienestar a costa del semejante, perpetuando el desconcierto y el dolor para los demás, con tal de gozar de la abundancia durante una vida de unos cuarenta años! ¡Ay!, ¿dónde encontrar al ser superior ennoblecido por el culto de la razón, haciendo el bien sin esperanza de recompensa, sacrificándolo todo por la solidaridad humana, el hombre-dios que embellecería el porvenir?.
Y tales fueron los gritos de este grupo, que luchando y forcejeando iba de un pilar a otro del emparrado, que empezaron a salir gentes de las vecinas barracas, y llegaron corriendo, en tropel, ansiosas, con la solidaridad fraternal de los que viven en despoblado.
Los desolados campos eran el talismán que mantenía íntimamente unidos a los huertanos, en continuo tacto de codos: un monumento que proclamaba su poder sobre los dueños, el milagro de la solidaridad de la miseria contra las leyes y la riqueza de los que son señores de las tierras sin trabajarlas ni sudar sobre sus terrones.
¡Adiós amistades recientes, respetos nacidos junto al ataúd de un pobre niño! Toda la consideración creada por la desgracia veníase abajo como torre de naipes, desvanecíase como tenue nube, reapareciendo de golpe el antiguo odio, la solidaridad de toda la huerta, que al combatir al intruso defendía su propia existencia.
Tiros de noche podían ser una señal de incendio, de ladrones, ¡quién sabe de qué! seguramente de nada bueno, y los hombres salían de sus casas dispuestos a todo, con la abnegación y la solidaridad de los que viven en pleno campo.
Juanito, al ver el despacho, por un instinto de solidaridad, apartóse de su madre, colocándose al lado del maestro.
Solidaridad de sustancia espiritual.
Fortunata le apoyó en todo, mostrándose muy penetrada de la urgencia de establecer, como realidad social, el principio de solidaridad de la sustancia divina.


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