Ejemplos con sobriamente

Muchas veces la mejor manera de entender el significado de una palabra, es leer textos donde aparece dicha palabra. Por ese motivo te ofrecemos innumerables ejemplos extraidos de textos españoles seleccionados.

Palacio Dávila, palacio renacentista que presenta una elevada portada sobriamente decorada, y balcón y ventana esquinada con elementos arquitectónicos clásicos.
Concebido como un gran arco triunfal, está sobriamente compuesto y decorado con escudos, florones, ventanas caladas y semiesferas de cerámica vidriada, configurando un soberbio ejemplo de arquitectura renacentista.
, fue sobriamente dirigida por Michael Curtiz, y cuenta entre su reparto a una maravillosa Olivia de Havilland, Donald Crisp, y Alan Hale, entre otros.
Clovio, vestido sobriamente, mira al espectador señalando su libro ante una ventana con un paisaje.
Sobre la antigua estructura en tapias nació el actual edificio de Arquitectura Ecléctica, sobriamente ejecutado con elementos del orden jónico, denominados por Rodríguez como de estilo moderno.
La portada principal, sobre escalinata, adintelada, y algo desplazada en línea de fachada, sigue el esquema de otros palacios y grandes casas de la ciudad renacentista, y así, aparece custodiada por dos columnas dóricas sobre pedestales y rematada sobriamente por dos ángeles que sostienen sobre filacteria las armas del deán Ortega.
Pero no así la sonrisa, que la conocían y la usaban, aunque sobriamente, en todos sus caracteres y expresiones.
Las sienes coronadas de espinas están sobriamente ensangrentadas, el tórax, vientre y piernas de impecable forma, crean una vertical que expresa serenidad absoluta, la tirantez del peso no desgarra las palmas taladradas por los clavos, los pies al caminar no se han manchado en las losas de Jerusalén ni en los pedregales del Calvario, ni los clavos han podido desbaratar su delicada estructura, el tormento no ha desfigurado un músculo, el dolor no ha alterado una línea, aquel cuerpo, por donde resbalan unas cuantas gotas de sangre, esmaltándolo con sutiles hilos de púrpura, sería verdaderamente apolino con pagana hermosura si la cabeza aureolada de vago resplandor celeste, caída como flor tronchada, no diese idea del sacrificio sobrehumano y misterioso: el martirio ha profanado la belleza sin poder afearla, y cubriendo la mitad del rostro cae un ancho mechón de la melena que ensombrece la faz cual si el artista esquivara por imposible representar el último suspiro de una agonía en que quien es inmortal muriendo dignifica la muerte: ante esta imagen el creyente se humilla y el incrédulo se apiada, es triunfo soberano del arte donde se confunden en emoción intensa la poesía de la fe y el culto a la belleza.
Era una figura airosa, pero de movimientos lánguidos, como de gata friolera, y actitudes sobriamente voluptuosas, como de estatua griega, el traje más modesto realzaba mejor su hermosura, y con un vestido completamente negro, un grueso ramo de amarillentas rosas en el entreabierto escote, sencillamente recogido el pelo, libres de pendientes las diminutas orejas, y sin guantes las aristocráticas manos, no había hombre capaz de contemplarla un segundo sin darse la enhorabuena por haber nacido.
Por maravilla se hallará entre tantos uno que crea derechamente en la sagrada ley cristiana: todo su intento es acuñar y guardar dinero acuñado, y para conseguirle trabajan y no comen: en entrando el real en su poder, como no sea sencillo le condenan a cárcel perpetua y a escuridad eterna: de modo que ganando siempre, y gastando nunca, llegan y amontonan la mayor cantidad de dinero que hay en España: ellos son su hucha, su polilla, sus picazas y sus comadrejas: todo lo allegan, todo lo esconden y todo lo tragan: considérese que ellos son muchos y que cada dia ganan y esconden poco o mucho, y que una calentura lenta acaba la vida como la de un tabardillo, y como van creciendo se van aumentando los escondedores, que crecen y han de crecer en infinito, como la esperiencia lo muestra: entre ellos no hay castidad ni entran en religion ellos ni ellas: todos se casan, todos multiplican, porque el vivir sobriamente aumenta las causas de la generacion, no los consume la guerra, ni ejercicio que demasiadamente los trabaje, róbannos a pié quedo, y con los frutos de nuestras heredades que nos revenden se hacen ricos, no tienen criados, porque todos lo son de sí mismos, no gastan con sus hijos en los estudios, porque su ciencia no es otra que la del robarnos: de los doce hijos de Jacob que he oido decir que entraron en Egipto, cuando los sacó Moysen de aquel cautiverio, salieron seiscientos mil varones sin niños y mujeres: de aquí se podrá inferir lo que multiplicarán las destos, que sin comparacion son en mayor número.
Cuando volcaba su memoria hacia aquella época se exaltaba sobriamente, una llama roja brillaba ante sus ojos, y tal era su doloroso furor, que hubiera querido de un salto llegar hasta más allá de las estrellas, quemarse en una hoguera que limpiara su presente de todo aquel.
Nada sincero, nada sobriamente artístico, nada hondo.
Atiende tú, en tus informaciones, antes al último estupro que a la última encíclica, en tus crónicas literarias no salgas de lo anecdótico, describe sobriamente las teorías y minuciosamente los escándalos, no publiques los versos del genio ignorado sino se suicidó aún.
Vivían sobriamente, pero nunca les faltaba un poco de fuego.
Pues atenido a solos estos bienes, lo pasó liberal y sobriamente con los literatos griegos y romanos que tenía siempre consigo, muy rara vez se ponía a la mesa antes de haber caído el sol, no tanto por sus ocupaciones como por la enfermedad de estómago que padecía.
Pero no así la sonrisa, que la conocían y la usaban, aunque sobriamente, en todos sus caracteres y expresiones.
Si Quintana no quería elogiar nuestra propaganda religioso-guerrera y política, debió decir sobriamente.
sobriamente con muebles que habrían satisfecho las.

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