Ejemplos con prodigiosas

Muchas veces la mejor manera de entender el significado de una palabra, es leer textos donde aparece dicha palabra. Por ese motivo te ofrecemos innumerables ejemplos extraidos de textos españoles seleccionados.

Tiene habilidades prodigiosas y funciones de transporte, fijación de objetos, control de pensamiento, ocultación corporal, &c.
Gabilondo Soler al desempeñar varios oficios, incursionó en el boxeo amateur, se dice que sus peleas eran prodigiosas, pero un certero combate le fracturó varios huesos, por lo que fue internado en el Hospital General, durante este tiempo hizo amistad con el Dr.
Minerva Paradizo, es la chica que aparece en la quinta saga y con quien sufre varios encontronazos con Artemis, después de intentar matarse utilizan sus prodigiosas mentes descubren que tienen mucho en común y se hacen amigos.
Vida admirable y prodigiosas virtudes del venerable y apostólico P.
Su hijo Albus se destacó en Hogwarts desde su primer año, demostrando aptitudes prodigiosas para la magia y una diplomacia y cortesía en su carácter que lo hacían favorito de los profesores.
Su imaginación no se cansaba de concebir las más prodigiosas creaciones para el ornato de su persona.
La corriente indiánica, que los japoneses llamaban el río negro a causa de su color, circulaba entre las islas, manteniendo más tiempo que la otra sus potencias prodigiosas de creación y agitación, lo que le permitía trazar sobre el planeta una enorme cola de vida.
Los grandes carniceros veían mal, pero rascaban el fondo con un tacto adivinatorio y husmeaban a prodigiosas distancias.
Ahora disponen de más soldados que nunca, de prodigiosas herramientas de destrucción, y sin embargo se mantienen en forzado quietismo, armados hasta los dientes.
La devoción de aquellos hombresdijo Ojedaha llenado América de imágenes prodigiosas, tantas o más que en la Península.
Pero me diréis: ¿Y esas haciendas, esas fincas, que, como Santa Clara y Mata-Espesa, levantan prodigiosas cosechas? ¿Santa Clara, Mata-Espesa, dijisteis? Pues queda dicho todo.
Sujetose a prolongado tormento la única casaca que poseía, empleáronse las prodigiosas lejías que habían rejuvenecido las chupas de Leonardo, y el sombrero gimió bajo las planchas del hábil confeccionador, por lo cual, y mientras duraron tan complicadas operaciones, tuvo Martín que guardar un encierro de cuatro días, viéndose imposibilitado de visitar a la persona a quien había sido recomendado.
insigne de prodigiosas felicidades.
En el huertecito de su casa hay un arbolillo, que fue plantado por el padre Guatemala, el cual da unas florecitas color de oro, las que, según ña Dominguita, se desprenden el día de Cuasimodo, florecitas que poseen virtudes prodigiosas.
Dícese asimismo que a Dionisio le fueron enviadas muchas señales prodigiosas de parte de los dioses, porque un águila arrebató la lanza de uno de los soldados estipendiarios, y levantándola y llevándola a grande altura, la dejó caer al abismo.
En Bretaña cargaron los enemigos sobre los primeros de la fila, que se habían metido en un sitio cenagoso y lleno de agua, y un soldado de César, estando éste mirando el combate, penetró por medio y, ejecutando muchas y prodigiosas hazañas de valor, salvó a aquellos caudillos, haciendo huir a los bárbaros, y pasando con dificultad por medio de todos se arrojó a un arroyo pantanoso, del que trabajosamente, ya nadando y ya andando, pudo salir a la orilla, aunque sin escudo.
Porque parece asimismo que éste domesticó un águila, a la que paraba con ciertas palabras y la hacía venir volando sobre su cabeza, y en Olimpia mostró un muslo de oro, en ocasión de concurrir a aquellos juegos, con otros muchos artificios y acciones prodigiosas que de él se refieren, y con motivo de las cuales Timon el fliasio dijo: De entre los hombres quita a ese ambicioso de Pitágoras, diestro en embelecos, y en palabras profuso altisonantes.
—¡Eh, dejadme!, que estoy viendo cosas prodigiosas.
Según avanzaban hacia Resistencia, iba apareciéndoles el país americano, con sus novedades prodigiosas, con sus grandezas insuperadas.
por esto, grandes ingenios sin ventura, valentías prodigiosas sin aplauso, un Gran Capitán.
plumas, no muchas, pero tan prodigiosas, que con una sola que entregó a uno le hizo volar.
él, que en otros que llegaron a tomarle en la boca y enjaguarse, ya obró más prodigiosas.
Estuve en la plaza de San Marcos, platicando con unos criados de unos clarísimos, esta mañana, y hablando en las gacetas de la guerra, les dije que en Constantinopla se había sabido, por espías que estaban en España, que hay grandes prevenciones de ella, y tan prodigiosas, que hasta los difuntos se levantan, al son de las cajas, de los sepulcros para este efecto, y hay quien diga que entre ellos había resucitado el gran Duque de Osuna, y apenas lo acabé de pronunciar, cuando me escurrí, por no perder tiempo en mis diligencias, y, dejando el seno adriático, me sorbí la Marca de Ancona, y por la Romania, a la mano izquierda, dejé a Roma, porque aun los demonios, por cabeza de la Iglesia militante, veneramos su población.
Pensamos, y no comprendemos lo que es el pensamiento, bullen en nuestro espíritu las ideas, e ignoramos lo que es una idea, nuestra cabeza es un magnífico teatro donde se representa el universo con todo su esplendor, variedad y hermosura, donde una fuerza incomprensible crea a nuestro capricho mundos fantásticos, ora bellos, ora sublimes, ora extravagantes, y no sabemos lo que es la imaginación, ni lo que son aquellas prodigiosas escenas, ni cómo aparecen o desaparecen.
En verdad, ¡oh amigos! que aun vi cosas más extraordinarias y prodigiosas, cuyo relato me apartaría demasiado de la cuestión.
con la que logró curaciones prodigiosas, aconsejando el brinco o salto.
Así me lo sentía, bellamente envenenado, en su soledad de prodigiosas exuberancias detenidas.
¿Quieres venir conmigo a pedir la bendición a los santos ascetas, a los jeiques amados de Alah, a los santones y walíes que están en comunicación con el Altísimo? Conozco a esos walíes, hija mía, y sé el poder inmenso que tienen para hacer milagros y realizar las cosas más prodigiosas en nombre de Alah.
«El hígado es el lazareto de la bilis», ha dicho lord Byron: es así que las aguas de Lanjarón son prodigiosas contra las afecciones hepáticas, luego Lanjarón es el antídoto de la tristeza, y hubiera bastado por sí solo a darle al Valle su nombre de Valle de la Alegría.

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