Ejemplos con niegue

Muchas veces la mejor manera de entender el significado de una palabra, es leer textos donde aparece dicha palabra. Por ese motivo te ofrecemos innumerables ejemplos extraidos de textos españoles seleccionados.

Están emparentados con los gnomos y los kenders, aunque la mayoría de los enanos lo niegue.
Luego de que la aerolínea se niegue a dejarlo cambiar el día de partida a Hong Kong para el sábado en lugar del viernes sin pagar de más, Skinner decide hacer un día de proyecto el viernes anterior a las vacaciones de primavera.
Esto no significa que sea insensible o que se niegue a aceptar críticas.
El racionamiento de un producto en función de su uso prohíbe los consumos menos importantes, como puede suceder en el caso de la gasolina, que se niegue su utilización para paseos en favor de los viajes relacionados con el trabajo.
Por este motivo, Alonso de Cáceres que tomó mucho interés por la vida de Bravo, le besó en la mejilla a Gonzalo diciendo a grandes voces, O príncipe del mundo! maldito quien te niegue, hasta la muerte.
Muchos de los diálogos parecen utilizar a Sócrates para expresar el pensamiento de Platón, y ocasionalmente surgen inconsistencias entre Platón y otras fuentes sobre Sócrates, por ejemplo, Plato hace que Sócrates se niegue constantemente a aceptar dinero por la enseñar, pero Jenofonte, en su Symposium afirma con claridad que los estudiantes de Sócrates le pagaban por recibir su sabiduría y que con ese dinero se ganaba la vida.
¡Ay del mortal que le niegue esos mendrugos! Más le valiera no haber nacido, dice Jesús en su Evangelio.
Irá usted si gusta, señora, en cuanto a mí, permítame usted que me niegue.
Bueno: que no se niegue cuando se trata de una ofensa grave ¿Dónde está aquí la ofensa grave? Vamos a ver, que me lo digan, ¿dónde está? ¡Válgate Dios! ¡Válgate Dios! ¡Cuánto mejor sería estar metido entre las sábanas tomando el chocolate! ¿verdad, mi queridín?profirió don Feliciano, poniéndole la mano sobre el hombro con gran familiaridad.
¡Sí, sí, no lo niegue usted! Ya todos saben que la familia le distingue a usted mucho, que usted y Gabriela están a partir un piñón, que el negocio está, arreglado, y que tendremos boda.
de Feijoo lo niegue hoy, es tan verdad que me rondaba la calle al año de perder a mi Jáuregui tan verdad como que nos hemos de morir.
Supongodijo él con trémulo labio, que no me lo negarás ahora Puede que mi tía lo niegue ¡es tan hipócrita! Pero tú no, tú eres mala y sincera.
Muy triste está usted desde ayer No, no me lo niegue ¿Pues yo no veo lo que pasa? Leo en las caras.
Entre ella y yo, ¡qué diferencia! Yo soy madre del único , madre soy, bien claro está, y no hay más nieto de don Baldomero que este rey del mundo que yo tengo aquí ¿Habrá quien me lo niegue? Yo no tengo la culpa de que la ley ponga esto o ponga lo otro.
¡Y el miserable que me lo niegue o lo ponga en duda se verá conmigo!.
Es cierto, pero como está tan enojado contigo, temo que me lo niegue.
Al buscarse en las escuelas el principio fundamental, suele advertirse que no se trata de encontrar una verdad de la cual dimanen todas las otras, pero sí un axioma tal que su ruina traiga consigo la de todas las verdades, y su firmeza las sostenga, al menos indirectamente, de manera que quien las negare pueda ser reducido por demostracion indirecta o , es decir, que admitido dicho axioma, se podrá conseguir que quien niegue los otros sea convencido de hallarse en oposicion con el que habia reconocido como verdadero.
Admitido el principio yo pienso , ¿puede ser conducido a la verdad al menos indirectamente, quien niegue los demás? Es menester distinguir: o se trata de reducirle por raciocinio o por observacion, es decir, o se le quiere combatir con argumentos o se trata de llamarle la atencion sobre sí propio, como se hace con un hombre distraido o con uno que padece enagenacion mental.
Tercero, que permaneciendo él firme, pueda argüirse de una manera concluyente contra quien niegue los demás, reduciéndole a buen camino por demostracion, al menos indirecta.
Veamos sí reune el tercero, a saber, que con su auxilio se pueda reducir a quien niegue los demás.
Difícil es encontrar quien niegue el principio de contradiccion y admita el de evidencia, sin embargo haciendo esta suposicion extravagante, si algun principio pudiera servir para el caso seria este sin duda, porque la cuestion estaria reducida a si confesaria que los principios son para él evidentes, si no lo son, su entendimiento es diferente del de los demás hombres, si lo son, el argumento que se le hace es concluyente.
Quien niegue esta verdad, es necesario que se resigne a negarlo todo, excepto la conciencia de sí propio, si es que tambien no intente levantar dudas sobre ella.
—No puedo negar, señora, el conoceros, y que vuestra voz y vuestro rostro no consentirán que lo niegue: tampoco puedo negar lo mucho que os debo, ni el gran valor de vuestros padres junto con vuestra incomparable honestidad y recogimiento, ni os tengo ni os tendré en ménos por lo que habeis hecho en venirme a buscar en traje tan diferente del vuestro, ántes por esto os estimo y estimaré en el mayor grado que ser pueda, pero pues mi corta suerte me ha traido a término, como vos decís, que creo que será el postrero de mi vida, y son los semejantes trances los apuraderos de las verdades, quiero deciros una verdad, que si no os fuere ahora de gusto, podria ser que despues os fuese de provecho.
Venga, que es tiempo ya, del hondo abismo Tántalo con su sed, Sísifo venga con el peso terrible de su canto, Ticio traya su buitre, y ansimismo con su rueda Egïón no se detenga, ni las hermanas que trabajan tanto, y todos juntos su mortal quebranto trasladen en mi pecho, y en voz baja -si ya a un desesperado son debidas- canten obsequias tristes, doloridas, al cuerpo a quien se niegue aun la mortaja.
Pues si la mina de su honor, hermosura, honestidad y recogimiento te da sin ningún trabajo toda la riqueza que tiene y tú puedes desear, ¿para qué quieres ahondar la tierra y buscar nuevas vetas de nuevo y nunca visto tesoro, poniéndote a peligro que toda venga abajo, pues, en fin, se sustenta sobre los débiles arrimos de su flaca naturaleza? Mira que el que busca lo imposible es justo que lo posible se le niegue, como lo dijo mejor un poeta, diciendo:.


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