Ejemplos con miaja

Muchas veces la mejor manera de entender el significado de una palabra, es leer textos donde aparece dicha palabra. Por ese motivo te ofrecemos innumerables ejemplos extraidos de textos españoles seleccionados.

Estuvo junto a Miaja en la defensa de Madrid.
Reverte La Batalla de Madrid cuando hace referencia al momento en que Miaja abre el sobre con las órdenes que le ha dejado el Gobierno republicano huido a Valencia y toma el mando de la defensa, puede leerse:.
Los primeros movimientos de Miaja son rápidos.
Tras estas escaramuzas, organizadas siempre a nivel local por obreros de los mismos pueblos, la defensa cambia con la llegada de una columna de milicias y regulares bajo el mando del general Miaja.
Entre los hombres de Miaja se contaban varios diputados socialistas, estando entre ellos el cordobés Antonio Jaén Morente.
El General Miaja confiaba en él, siendo uno de sus consejeros en la defensa de Madrid, y siendo uno de los mejor informados de lo que sucedía en los frentes del Centro y el Sur.
Pronto este informe llega a Miaja y Rojo que reorganizan el frente.
En el curso de los días siguientes, no solo continuaron las sacas sino que Schlayer constató que Miaja y Carrillo no hacían nada para impedir las matanzas.
A pesar de todas las promesas, aquella noche y al siguiente día continuaron los transportes de presos que sacaban de las cárceles sin que Miaja ni Carrillo se creyeran obligados a intervenir.
En la defensa de Madrid, Merestkov colaboró con el General Rojo y con el general Miaja.
La Placa Laureada de Madrid se concedió únicamente en tres ocasiones, siendo los premiados Vicente Rojo Lluch, Luis González de Ubieta y José Miaja Menant.
El Alto Mando republicano lo componían los generales Sebastián Pozas Perea, José Miaja y el Comandante Enrique Líster.
Las rivalidades entre Pozas Perea y Miaja afectaron negativamente en el inicio de la batalla a las fuerzas republicanas, girando favorablemente la situación al recibir el mando Miaja, el cual era renuente a aportar las fuerzas que Pozas necesitaba.
de Miaja consistía en lanzar un ataque desde el sector situado al norte de la carretera Majadahonda, Villanueva del Pardillo, Valdemorillo, El Escorial para seguidamente avanzar hacia el sur hasta alcanzar Móstoles y Navalcarnero.
Por parte republicana intervienen dos cuerpos de ejército bajo el mando supremo del general Miaja:.
Propietarios Actuales: José Chafic Handam Amad y Marcelino Miaja Calvo.
Aquí no hay mujer que posea un mediano palmito y se escape de haber tenido su miaja de encariñamiento por unos pantalones colorados.
Lo más particular era que Baldomero, después de concertada la boda, y cuando veía regularmente a su novia, no le decía de cosas de amor ni una miaja de letra, aunque las breves ausencias de la mamá, que solía dejarles solos un ratito, le dieran ocasión de lucirse como galán.
No eran hacienda suya, «como podía comprender yo», ni aquella tierra ni aquel cercado, pero había visto un día removido el primer canto de los de en medio, después otros dos de los «apareaos» con él, y luego «otros de los arrimaus a eyus», y por último, se había dicho, «a las primeras celleriscas que vengan, o a la primera res que jocique una miaja pa lamberse estus verdinis, se esborrega el moriu por aquí».
-Pos déjala que escanse una miaja, y tan y mientras jecharemos un cigarro.
-Pero si la Poerosa, en descansando una miaja, es capaz de llevarnos al pico del Tenerife.
Al verlo y al oírlo, la sangre se cuaja en el cuerpo, y los pelos se ponen de punta, arma usté los remos, isa una miaja de trapo pa ver de correr por delante, y, ¡tiña!, antes que se dé la primer ''estropá'', ya está aquello encima.
Pero, augusto y todo, el silencio tiene la virtud de convidar al sueño, y he aquí que las dos hadas, viendo a sus pacientes sumidos en un estado comatoso, y hallándose, como siempre, fatigadísimas de la incesante labor, sintieron la tentación de cabecear una miaja.
Sólo cuando se encontró poderoso, dueño de la riqueza pingüe que de antemano se propusiera obtener, entró a cuentas consigo mismo y advirtió que no había disfrutado miaja ni catado los goces lícitos y sabrosos de la existencia.
-¡Hola, Antoñico! En busca tuya diba precisamente, a platicar contigo una miaja, a ver si tú, que eres hombre de luces y de güenas intenciones, y además amigo mío de los de verdá, puées darme una linterna pa el camino.
No tire más su mercé, que antes de acabar de subir quiero yo que platiquemos una miaja de un algo que a dambos mos interesa.
-Pos me lo ha dicho Cachorrito, que se trompezó con Pedrote jace una miaja, y como el Pedrote diba como el que va por los Santos Olios, pos Cachorrito le preguntó que aónde diba resollando como un fuelle, y, el otro le dijo que diba en busca de su amo, por si su amo quería tirar a una liebre a la que le tiée la mar de ganitas y a la que él había visto por casolidá meterse en una camá, y como el Cachorrito es mi vivo, al trompezarse conmigo, pos el hombre me contó lo que yo sus he contao, diciéndome que me lo contaba por si a mí me convenía.
-No, no me he propasao con na ni con nadie, lo que me pasa es que me duele una miaja la cabeza y me voy a echar un ratillo en la cama.
Siéntese usté una miaja.

© Todos los derechos reservados Buscapalabra.com

Ariiba