Ejemplos con jovialidad

Muchas veces la mejor manera de entender el significado de una palabra, es leer textos donde aparece dicha palabra. Por ese motivo te ofrecemos innumerables ejemplos extraidos de textos españoles seleccionados.

Además de ser el personaje que le añade a la serie ciertos aspectos de comicidad y jovialidad.
Su casa fue un sitio de encuentro de la intelectualidad paraguaya, dados su carácter afable, su dotes de anfitriona notable, su innata inteligencia, su jovialidad y su apertura.
Terminada la guerra, es contratado por la agencia ADEP y trabaja junto con Henri Cartier-Bresson y Robert Capa, reflejando la alegría y la jovialidad de la ciudad de París tras la desgracia.
Animaba aquel grupo una jovialidad retozona, contenida por el empaque burocrático: hervía también allí la curiosidad, menos ingenua y descarada, pero más aguda y epigramática que en el hormiguero de las amigas.
Y ésta es una profunda lección de vida, porque esto significa que el pueblo, o sea el público grande, sano, bienintencionado, no estima el artificio y la melancolía torturada del artista, sino la jovialidad, la limpieza, la simplicidad de alma.
Y por la carretera, recta y solitaria, entre las ringlas de olmos desnudos, me encuentro al galgo negro y enjuto, que camina ligero, resignado, con cierto aire de jovialidad melancólica, hacia el poblado triste.
Y resultó ser que llegó al bufete del señor Viondi un empleado suyo, un hombre sencillo y bueno, pero sin gran cultura, y declaró, en medio de la mayor jovialidad, que el doctor José Antonio Cortina disertaría aquella noche en el susodicho Liceo acerca de un inglés que pretendía que el hombre descendía del mono.
Era de buen talle y agradable presencia, uno de esos hombres de naturaleza tan peregrina que a los sesenta años conservan una dulce jovialidad y el contento de vivir.
Espérate un poco, madrita -dijo el chico con jovialidad picaresca-, que tengo que hablarte de una cosa.
Mas Jacobo, con jovialidad perfectamente afectada, detúvola en mitad del camino, diciendo desde su sitio:.
Volvióse él rápidamente, y con forzada jovialidad contestó:.
El portero prestó atención, después se puso de cuatro pies, mirando a su ama con semblante de marrullería y jovialidad.
Sí, aquí donde me vesagregó Santa Cruz con jovialidad, yo también le tengo cariño a ese muñeco quiero decir que no me libré del contagio de vuestra manía de meter chicos en esta casa.
Al llegar a esta parte de la reprimenda que Segismundo le espetaba más en serio que un ladrillo, Rubín se había tranquilizado tanto, que casi estaba dispuesto a oírle con benevolencia y hasta con jovialidad.
Fortunata, desde que su tía empezó a hablar, lloraba a lágrima suelta, pero al oír lo de que iban a ser marquesas, una ráfaga de jovialidad pasó por encima de la onda de tristeza, y la joven se echó a reír con la cara anegada en llanto.
¡Qué movimiento, qué algazara, qué risas, qué jovialidad! No existe nada tan interesante como un ejército.
Jacinto, todo franqueza y jovialidad antes, se había vuelto muy grave, muy misterioso y muy callado.
-Eso sí que no lo he de creer -dijo ella, afectando jovialidad para encubrir medianamente su emoción-.
-No extraño que tú mismo no conozcas tu falta -indicó la señora con aparente jovialidad-.
Ya no hay en él ni siquiera dejos de aquel humor ático, de aquella jovialidad correcta y clásica que le hacía tan amable.
Nos batiremos luego -dijo rompiendo a reír con expansiva jovialidad-.
-¿Se puede entrar, señor cura? -preguntó, sonriendo, con aquella jovialidad mixta de bufón y de demonio que era su rasgo sobresaliente.
¿Pero es cierto, Clara, que quieres tanto a ese muchacho? -dijo Bozmediano, queriendo imprimir a sus palabras cierto tono de jovialidad, que estaba muy lejos de tener en aquel momento.
Reinaron en el banquete la jovialidad y animación, templadas por las maneras decentes propias de la buena crianza, aunque excepto Meneses, el joven Gamboa y el cura, nadie de los presentes había recibido educación esmerada ni frecuentado el trato de la alta sociedad cubana.
Y sonriendo, como burlándose de sí mismo, de su nombre y hasta de su señor padre, añadió con rostro de jovialidad lastimosa-: Mi padre era alcarreño.
En el primer momento Gillespie se sintió tan irritado por esta jovialidad, completamente en desacuerdo con su dolor, que hasta tuvo el propósito de gratificar al joven con un puñetazo entre ambas cejas.
Supone el lector, en quien acaba un párrafo mordaz de provocar la risa, que el escritor satírico es un ser consagrado por la Naturaleza a la alegría, y que su corazón es un foco inextinguible de esa misma jovialidad que a manos llenas prodiga a sus lectores.
Me llamó la atención ver que de pronto Luis perdía su jovialidad, andaba cabizbajo y mustio, y hasta, a veces, inquieto y hosco.
Andrés, entonando un aire del país, obedeció, saltando de un brinco sobre el umbral de la puerta, pero su madre, al ver aquella expansiva jovialidad en momentos tan supremos, fijos en él sus turbios ojos mientras atravesaba el angosto pasadizo, abandonó insensiblemente la aguja, y dos arroyos de lágrimas corrieron por sus tostadas mejillas.

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