Ejemplos con flojos

Muchas veces la mejor manera de entender el significado de una palabra, es leer textos donde aparece dicha palabra. Por ese motivo te ofrecemos innumerables ejemplos extraidos de textos españoles seleccionados.

También pintó algunos bodegones, pero al menos los de sus años jóvenes son comparativamente más flojos de dibujo que sus desnudos.
Cuando Zuko les reprocha que son muy flojos y que el Cometa de Sozin esta muy cerca como para perder el tiempo, Sokka decide hacer una fiesta en la playa.
Spielberg, que produjo completamente el proyecto, quizás ha notado que él y Landis obtenían los resultados más flojos, al ordenar las historias por grado ascendente de emoción.
Este presenta un reto para los espectadores que están acostumbrados al estilo clásico, porque los finales flojos no estaban del todo vinculados en la escena final de la películas como oposición a las películas clásicas de Hollywood, las cuales tienen clausuras fuertes.
Avanzan al paso, agachados, los músculos flojos.
Los trajes blancos, los cuellos flojos, las gorras de viaje, los zapatos de lona, no aparecían esta mañana.
¡Oh, sí! No era de los más flojos, pero todavía había algunos de más fuerzarespondió él con modestia.
Seguía yo sacudiendo a los flojos, y recordándoles con ardiente palabra las dulcísimas venturas que encontrarían en los jardines paradisiacos si se dejaban morir por el Mogreb.
La gente, tostada, con las ropas humeantes, retirábase a las inmediatas calles, los de los pisos bajos cerraban las puertas, huyendo de aquella atmósfera ardiente que abrasaba los ojos y esparcía por la piel intolerable picazón, y en los balcones las vidrieras se cerraban, y los cristales flojos, caldeados por el ambiente abrasador, saltaban con estrépito.
Así, así muertos los dos charco de sangre yo vengado, mi honra la la vadita murmuraba él dando golpes cada vez más flojos, y al fin se desplomó sobre el jergón boca abajo.
En tanto, el joven observaba que tenía demudado el semblante, cerrados los ojos, flojos y caídos los brazos, hizo un esfuerzo heroico, la cogió en sus brazos y la subió.
Avino pues que un dia la señora Halima vió a su esclavo Mario, y tan visto y tan mirado fué, que se le quedó grabado en el corazon y fijo en la memoria: y quizá poco contenta de los abrazos flojos de su anciano marido, con facilidad dió lugar a un mal deseo, y con la misma dió cuenta dél a Leonisa, a quien ya queria mucho por su agradable condicion y proceder discreto, y tratábala con mucho respeto, por ser prenda del Gran Señor: díjole cómo el cadí habia traido a casa un cautivo cristiano de tan gentil donaire y parecer, que a sus ojos no habia visto mas lindo hombre en toda su vida, y que decian que era chilibí, que quiere decir caballero, y de la misma tierra de Mahamut su renegado, y que no sabia cómo darle a entender su voluntad, sin que el cristiano la tuviese en poco por habérsela declarado: preguntóle Leonisa cómo se llamaba el cautivo, y díjole Halima que se llamaba Mario, a lo cual replicó Leonisa:.
Avino, pues, que un día la señora Halima vio a su esclavo Mario, y tan visto y tan mirado fue, que se le quedó grabado en el corazón y fijo en la memoria, y, quizá poco contenta de los abrazos flojos de su anciano marido, con facilidad dio lugar a un mal deseo, y con la misma dio cuenta dél a Leonisa, a quien ya quería mucho por su agradable condición y proceder discreto, y tratábala con mucho respecto, por ser prenda del Gran Señor.
Los errores de ideas que le atribuyen, dependen de las preocupaciones nacionales, o más bien, del estado de las ideas generales, que es malísimo, y que los flojos estudios filosóficos y políticos de los establecimientos de educación no alcanzan a corregir.

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