Ejemplos con fetiche

Muchas veces la mejor manera de entender el significado de una palabra, es leer textos donde aparece dicha palabra. Por ese motivo te ofrecemos innumerables ejemplos extraidos de textos españoles seleccionados.

Criticó a Vladimir Lenin, tildando a su teoría del centralismo democrático como un fetiche antidemocrático.
Uno de sus actores fetiche, Zinedine Soualem, que actúa en cinco de sus películas, dice que Klapisch rueda los detalles en los que la gente no se fija.
Entre sus musas o actrices fetiche están Diana Lorys, Elisa Montés, Maria Rohm, Soledad Miranda y Lina Romay.
Esta debe su nombre a la posición de la letra G en el alfabeto, ya que se ubica entre la F de Fetiche y la H de Hentai.
Jon Kortajarena se convirtió en el fetiche fotográfico del diseñador Roberto Cavalli, con una melena al más estilo indio americano, una imagen muy diferente a la actual.
Tenía un atípico fetiche sexual que consistía en que no podía conseguir excitarse hasta que no estrangulase a sus víctimas.
Durante la conducta sexual solitaria, el fetiche se lleva puesto, se huele o se frota contra los genitales.
El cisvetismo o cisvetitismo es una parafilia consistente en el uso de vestidos adecuados al sexo de su usuario, pero no adecuados conforme a la edad, ocupación o estatus del individuo que usa esos vestidos como fetiche.
Ella es una secretaria que tiene un fetiche por las cosas infantiles y busca a un hombre.
El trabajo publicado de Yulia Nova ha sido softcore sin actividad sexual o la exhibición explícita de órganos genitales, aunque está muy claro que contenido de los vídeos están pensados sobre todo para el despertar sexual de la gente con un fetiche hacia el pecho femenino, debido a las leyes de censura japonesas, los primeros tres vídeos y DVD de Yulia Nova contenían un mosaico digital para oscurecer sus órganos genitales.
El pilar dyed pudo ser un antiguo fetiche de la época prehistórica, relacionado con los ritos agrícolas, que perduró en la iconografía egipcia, siendo representado hasta el periodo de dominación romana.
Su rutina de incluyó los elementos del baile de burlesque y fetiche.
Lakmé y Lucia, fueron sus dos roles fetiche.
Don Marcelo se convenció de que el milagroso fetiche había perdido su poder.
Mientras los hombres se mataban por la gloria de la Virgen de Begoña, la carcoma, más sabia que ellos, seguiría mordiendo las entrañas de madera del sonriente fetiche: tal vez a aquellas horas algún ratón roía las patas del ídolo milagroso, bajo su hueca saya de pedrería.
Aresti miraba la imagen, el fetiche bizkaitarra , como decía él en sus cenas con los amigos de Gallarta, y la encontraba grotescamente fea, como todas las imágenes españolas que son famosas y hacen milagros.
Se echó de bruces a las plantas de doña Rosa, cual lo hiciera delante de un fetiche en su país natal, y con grandes aspavientos y exclamaciones incoherentes de una alegría loca, besó muchas veces el suelo que ella había hollado.
Francamente, yo no creo en el Diablo ese de las religiones dogmáticas, y pienso que ustedes tampoco aceptarían ese fetiche del clero profano.
Quiero pues, amigos míos, que comprendáis lo que es ese fetiche dogmático o Diablo fantástico ortodoxo, y lo que es realmente la Reflexión del Logos, la Sombra de Dios dentro de cada uno de nos, el Diablo Real, o Lucifer, o Prometeo Sagrado.
-«Hoy me toca a mí», decía misia Tecla, y se estaba horas y horas de rodillas, mascullando oraciones delante del fetiche de madera, color de almagre.
Los viejos, inclinados a acatar siempre algo de autoritario, perseguíamos el purismo en la forma, y ante el fetiche del purismo sacrificábamos, con frecuencia, la claridad del pensamiento.
Pues, si la vida sencilla y práctica de algunos pueblos, fuera unida a la realidad de una existencia civilizada y en contra de la ley, prueba que el procedimiento de las mayorías, a más de falso, es innecesario y perjudicial, ¿qué diremos a los incrédulos, a los fanáticos del número, a los adoradores del fetiche moderno?.
Cuanto menos perfecta más humana, y cuanto más humana más divinizada por mi loco espíritu, al quien había desquiciado para siempre de sus firmes polos aquel fanatismo idolátrico, bárbara devoción hacia un fetiche con alma.
José, más que con amor, con veneración, con fanatismo, como el salvaje contempla el fetiche, y poco faltó para que se la hincara delante.
, pero no como ustedes, que ven en él un ídolo, un fetiche, que tiene por símbolo una línea recta.
Y al incorporarse para admirar, quedó en cuclillas como un idólatra ante un fetiche.
Y el amo tampoco pudo, ni tal vez quiso reprimirse, y, dejando caer la cabeza sobre el hombro de Ramón, abrazando al Torso, lloró en silencio, en abundancia, como idólatra que se reconcilia con su fetiche, y le cuenta al tronco inerte, dios de los lares, las penas íntimas que no le importan al mundo.
Y los ricos ¿qué diablos han de hacer sino emplear toda su atención en conservar su oro, el supremo fetiche sin el cual la vida es entre nuestros hermanos un infierno?.
Sintiéndose desgraciado, despertose en él una especie de fe supersticiosa: pensó en su fetiche, la colilla del cigarro que una noche decidió su suerte, y, en ocasión de ir con su mujer al teatro, encendió aquella misma colilla con devoción respetuosa.
después de que ha roto en mil pedazos el fetiche que lo.

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