Ejemplos con adorador

Muchas veces la mejor manera de entender el significado de una palabra, es leer textos donde aparece dicha palabra. Por ese motivo te ofrecemos innumerables ejemplos extraidos de textos españoles seleccionados.

El nombre de Tibasosa se deriva de las palabras precolombinas Tiba que significa capitanía, So adorador del diablo y Sa nombre de persona ilustre.
Ao no respalda a ningún adorador y se mantiene a distancia de los mortales, siendo el principal responsable de la Era de los Trastornos.
Por los restos encontrados en la abandonada ciudad de Amarna, es clara la intención de Ajenatón de posicionarse entre el dios Atón y el simple adorador, sin intermediarios, sin sacerdotes en el medio, sin clero.
Las habilidades de Ajani como planeswalker han florecido durante un viaje a Jund, durante el cual encontró al chamán y adorador de dragones Sarkhan Vol.
Este también es un punto defectuoso en el culto de Amarna, Ajenatón no pudo cubrir la necesidad del pueblo en lo relativo a las festividades religiosas, hasta donde se sabe, el culto a Atón se centraba en el faraón, quien se paraba entre la deidad y el adorador simple y sencillo.
Apasionado, impetuoso, imaginativo, emotivo, adorador de lo libre, escribió poemas a la libertad y contra la tiranía amén de versos que manifiestan un gran dolor asfixiante.
Caín es salvaje, Abel, civilizado, Caín es religioso, fanático, reaccionario, adorador de dioses, Abel es observador, progresivo, no le gusta adorar y estudia y contempla.
Dijérase que el mal, evocado por la voz de su adorador, acudía, se manifestaba tremendo, asombrando a la naturaleza toda con sus anchas alas negras, a cuyo batir pudieran achacarse las exhalaciones asfixiantes que encendían la atmósfera.
Informado por mi amiga de que su respetable adorador no la visitaría en toda la tarde, permanecí junto a ella muy a gusto hasta después de anochecido, admirando sus considerables adelantos en el arte de hablar finamente y en otras preciosas y sutiles artes.
De pronto Nieves cogió del sofá el tricornio de su adorador y se lo puso.
Javier Istúriz, el más ferviente partidario y adorador de la Reina Cristina, tan devoto de la hermosa Reina italiana, que a ella sometía por entero su voluntad y sus ideas.
Pero bastaba que el loco adorador de la tuna sacara algunas habilidades, para que el viejo se diera por vencido y asegurase que el muchacho tenía mucha gracia.
Manolita decía de él que era un chico simpático, aunque vulgarote, y Rafael, el famoso adorador de la tuna, tratábale siempre con un aire de desdeñosa protección, como si tuviese empeño en recordarle de continuo el abismo existente entre una futura lumbrera de la ciencia y un gozquecillo de mostrador.
También era esto del género de don Juan, adorador de las cosas blandas, que se escurren dulcemente sin roce alguno hasta el fondo del estómago.
Lo único grave que pasó entre ella y su adorador fue que una noche, mientras el tío había salido a comprar un periódico, llegó don Juan, entró en el cuarto, se acercó de puntillas y la besó en el cuello.
Lejos de darse a ellos, como hubiese hecho cualquier adorador impacientey conste que la impaciencia es el error que malogra más victorias amorosas, don Juan se recogió a reflexionar con frialdad sobre la situación, ni más ni menos que podría un filósofo meditar sobre la ruina de un imperio.
A la noche siguiente supo Cristeta que ni en París ni en Madrid había tal casa de Garcitola ni solo ni con compañía: y lo peor del caso era que su adorador no mentía.
En el pasillo, Cristeta habló a su adorador en voz baja:.
Nucha no debía tener ningún adorador entre la multitud de estudiantes y vagos que acudían al paseo, o si lo tenía, no le hacía caso, pues caminaba seria e indiferente.
Allí se le embromaba mucho con su prima, comentándose también la desatinada pasión de Carmen por el estudiante y su continuo atalayar en la galería, con el adorador apostado enfrente.
—Pero, áun suponiendo que nada de esto fuera así, ¿cómo no te engríes de ver en tu casa al Niño Jesus, al Hijo de Dios vivo? ¿Cómo no doblas la rodilla y le das las gracias por la altísima honra que te dispensa? ¿Acaso no eres tú su adorador más fervoroso, su más humilde siervo, su devoto más entusiasta?.
Junto a ese mundano fatuo está el otro yo, el adorador del.
empastadas en maravillosos cueros de Oriente, el adorador de la.
He sido adorador del desnudo con sus magnificencias, con los tonos de sus carnaciones y con sus fugaces medias tintas.
La Gorgheggi y su adorador se vieron un momento solos en aquel escondite, ella, después de saludar y sonreír al galán como solía, radiante ahora de justa satisfacción por los aplausos que aún resonaban allá afuera, se turbó un punto, buscando con torpe mano el éxito de aquella especie de trampa, y no lo encontró, como si anduviera ciega.
La Gorgheggi, si hubiera sido más observadora, hubiera podido aprender en aquella confesión de su adorador lo que eran los Valcárcel y adónde conducían los matrimonios desiguales.
Pero, entre tanto, usted no despide a su adorador.
-¡Oh, Tierra! ¡Oh, Mujer! Desde el tiempo en que veía a Titania, no he sido sino un esclavo de la una, un adorador casi místico de la otra.
Capdevila declara que tiene a mengua conceder que hay una inteligencia superior a la suya, capaz de crear lo que él mismo, después de estudiarlo toda la vida como médico, no ha podido comprender ni siquiera en las leyes por que se rige, y a renglón seguido se hace esclavo y adorador absurdo de la casualidad, viene el debate con ánimo de derribar de un linternazo la fe de diecinueve siglos, y confiesa al primer golpe que él y sus adversarios están separados por un abismo que hará imposible siempre el que se entiendan unos y otros.
-¡Es una estatua griega! -había dicho la marquesa de Vegallana, que se figuraba las estatuas griegas según la idea que le había dado un adorador suyo, amante de las formas abultadas.

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