Definición de froto

Acepciones de Froto como conjugación de frotar

Categoría gramatical: verbo transitivo, verbo pronominal, 1ª persona singular del presente de indicativo de frotar
Categorías gramaticales y tiempos verbales de froto explicados

  1. Rozar una cosa con otra repetidamente.
  2. Desplazar la mano o un objeto contra una superficie u otro objeto (manteniendo contacto constante y presión moderada).
  3. Pasar una cosa sobre otra con fuerza y repetidamente.. pasar algo sobre una cosa repetidas veces

Ejemplos con la palabra Froto

Este aceite de escorpión, con el cual froto la espada, posee una virtud simpática para ese caballero, que recibirá los efectos saludables del bálsamo africano como si lo colocasen en la herida, y si pusiera la punta de esta espada a enrojecer en el fuego, el pobre enfermo sentiría igual dolor que si le quemaran vivo.
Bonis también creía que aquella vida no era para llegar a viejo, pero, a pesar de cierto vago temor a ponerse tísico, estaba muy satisfecho de sus hazañas. Se comparaba con los héroes de las novelas que leía al acostarse, y en el cuarto de su mujer, mientras velaba, y veía con gran orgullo que ya podía hombrearse con los autores que inventaban aquellas maravillas. Siempre había envidiado a los seres privilegiados que, amén de tener una ardiente imaginación, como él la tenía, saben expresar sus ideas, trasladar al papel todos aquellos sueños en palabras propias, pintorescas y en intrigas bien hilvanadas e interesantes. Pues ahora, ya que no sabía escribir novelas, sabía hacerlas, y su existencia era tan novelesca como la primera. Y buenos sudores le costaba, porque había ratos en que su apurada situación económica, sus remordimientos y sus miedos sobre todo, le ponían al borde de lo que él creía ser la locura. No importaba, la mayor parte del tiempo estaba satisfecho de sí mismo. Aquella ausencia de facultades expresivas, que según él era lo único que le faltaba para ser un artista, estaba compensada ahora por la realidad de los hechos, se sentía héroe de novela, no había sabido nunca dar expresión a lo que era capaz de sentir, mas ahora él mismo, todos sus actos y aventuras, eran la viva encarnación de las más recónditas y atrevidas imaginaciones. Y si no, se decía, no había más que repasar su existencia, fijarse en los contrastes que ofrecía, en los riesgos a que le arrastraba su pasión y en la calidad y cantidad de esta. Emma, cada día más aprensiva y más irascible, exigente y caprichosa, había llegado a complicar el tratamiento de sus enfermedades reales e imaginarias hasta el punto de que, el mismo Bonifacio, a pesar de su gran retentiva y experiencia, había necesitado recurrir a un libro de memorias en que apuntaba las medicinas, cantidades de las tomas y horas de administrarlas, con otros muchos pormenores de su incumbencia. Como la enferma no estaba muy segura de padecer todos los males de que se quejaba, temerosa muchas veces de que las pócimas recetadas no fuesen necesarias dentro del estómago y acaso sí perjudiciales, prefería por regla general el uso externo, con lo cual se aumentaban las fatigas del cónyuge curandero, porque todo se volvía untar y frotar el cuerpo delgaducho y quebradizo, quejumbroso y desvencijado, de su media naranja o medio limón, como él la llamaba para sus adentros, porque los desahogos de Bonis eran de uso interno, al contrario de lo que sucedía con las medicinas de su mujer. Pulgada a pulgada creía conocer el antiguo escribiente la superficie de aquel asendereado cuerpo de su mujer, donde él daba friegas con fuerza y con delicadeza a un tiempo, según lo exigía la paciente, esparcía ungüento con justicia distributiva, amoroso tacto, pulcritud y suavidad, así como en la región del pecho, y en la espalda y sobre el hígado había pasado un pincel impregnado de yodo. Antojábasele aquel mísero conjunto de huesos y pellejo y de importunas turgencias, edificio ruinoso que el dueño defiende contra la piqueta municipal a fuerza de revoques de cal y manos de pintura y recomposición de tejas. «¡Ay!, en vano la retejo, y la unto, y la froto, y la pinto, esta mujer mía hace agua por todas partes, y el viento de la ira entra en ella por mil agujeros, esta destartalada máquina, inútil para mí, en cuanto legítimo esposo, sirve sólo, y servirá tal vez muchos años, para albergue del espíritu sutil de la discordia y de la contradicción: poca materia necesita el ángel malo para encaramarse en ella como un buitre en una horca, un búho en un torreón escueto y abandonado, y desde su miserable guarida hacerme cruda guerra».
Ver ejemplos de oraciones con la palabra froto

Errores ortográficos comunes para froto

Palabras más comunes que riman con froto


Foto, Voto, Voto, Piloto, Piloto, Roto, Roto, Soto, Soto, Terremoto, Moto, Moto, Remoto, Coto, Coto, Coto, Devoto, Alboroto, Alboroto, Noto, Noto, Noto, Copiloto, Loto, Broto, Broto, Ignoto, Escroto, Poroto, Maremoto, Anoto, Poto, Poto, Joto, Cigoto, Boto, Boto, Boto, Manirroto, Escoto, Escoto, Zigoto, Rocoto, Choto, Floto, Froto, Onoto, Exvoto, Meliloto, Bonoloto, Coroto, Oto, Telefoto, Croto, Agoto, Peridoto, Derroto, Exploto, Jojoto, Doto, Galeoto, Troto, Acogoto, Belloto, Bototo, Acoto, Cototo, Autopiloto, Azoto, Baloto, Connoto, Denoto, Despeloto, Despeloto, Encamoto, Epoto, Omoto, Peloto, Quinoto, Reboto, Ceroto, Encapoto, Nioto, Engarroto, Emboto, Innoto, Desmoto, Pivoto, Añangoto, Descocoto, Ceanoto, Caroto, Cloto, Enchapopoto, Encapiroto, Cumanagoto, Bergamoto, Desacoto, Enmoto, Enhoto,

Palabras que riman con froto


Poemas con la palabra froto

madrugada al raso

-- de Octavio Paz --

Los labios y las manos del viento
el corazón del agua
uneucalipto
el campamento de las nubes
la vida que nace cada día
la muerte que nace cada vida
froto mis párpados:
el cielo anda en la tierra



Poetisa del día

Poeta del día

© Todos los derechos reservados Buscapalabra.com

Ariiba