Definición de bieldo

Existen varios significados para la palabra Bieldo los podrás ver todos a continuación.

Acepciones de Bieldo

Categoría gramatical: sustantivo masculino
Categorías gramaticales de bieldo explicadas

  1. útil de labranza, hecho de madera, con el que se lanza la trilla contra el viento para, por su efecto, separar el grano de las granzas y la paja
  2. Instrumento usado para beldar o aventar el grano..

Ejemplos con la palabra Bieldo

El quinto llevaba un bieldo de oro donde se agrupaban ramitos del mismo metal, el último, por fin, llevaba una ánfora.
Muchos autores niegan que hubiese una maldición escrita, pero otros aseguran que Howard Carter encontró en la antecámara un ostracon de arcilla cuya inscripción decía: La muerte golpeará con su bieldo a aquel que turbe el reposo del faraón.
Caí en el lecho como un tronco derribado, dudoso, en el crepúsculo de mi somnolencia, entre si me derribaban los quebrantos de mi fatigosa jornada de todo el día, o el peso de la balumba de «cosas» que me había ingerido en el cerebro adormilado la inagotable erudición del solariego. Celtíberos, Agripa, legionarios, Augusto, cántabros, godos, mahometanos, Guadalete, Covadonga, Don Pelayo, las Cruzadas, Sotos-Cueva, panoramas esplendentes, campos sangrientos de batallas, rocas escarpadas, negros y rugientes abismos, el Cantábrico, las danzas guerreras a la luz de la luna, los lamentos por los difuntos... todo esto se movía a la vez y rechispeaba en las oscuridades de mi cabeza, y al desacordado son de sus estrépitos y al peso de sus feroces sacudidas, me dormí. Pero siguió la danza de las visiones dándome tema para los delirios de mi sueño. Aquello parecía el fin del mundo: legiones enteras de romanos despeñándose por las laderas de los montes, masas de huestes africanas hinchiendo los desfiladeros de Covadonga y ahogándose en la propia sangre que corría por el fondo tenebroso de todas las barrancas, después, huyendo despavorida de la persecución de los fieros montañeses, otra masa, la de los sobrevivientes mahometanos, trepando Picos arriba entre los aullidos de la tempestad, para ir a despeñarse a la vertiente opuesta y bajar convertida en rimeros de cadáveres con las enrojecidas aguas del Deva, hasta desaparecer entre el fiero oleaje del embravecido mar Cantábrico, que también ayudaba a los cristianos contra los moros. Águilas y buitres cerniéndose sobre aquellas carnicerías espantosas, picachos desgajándose por sí propios para consumar la obra exterminadora de los valientes mesnaderos de los señores godos de Cantabria, cuevas sin fin, oscuras, de enormes antros, fríos y viscosos, repletos de moros y romanos descuartizados y hediondos, bosques inextricables en que se perdían la senda y la respiración, rocas tajadas sobre abismos insondables, gemidos de agonía entre gritos desaforados de libertad, valles risueños inundados de luz, danzas, cánticos y juegos en sus praderas rozagantes, y paz y abundancia en sus hogares rústicos, después, la nube negra cargada de rayos y pedriscos, pasando sobre ello empujada por el soplo de los hombres malos, arrasándolo todo, haciendo estériles los campos fecundos y trocando en odios y en guerras implacables y continuas, el amor y la paz que antes reinaban entre sus habitadores. Y a todo esto, en los campos de batalla, en los desfiladeros, en las escarpadas laderas, en todas partes donde había moros, o romanos, o gentes enemigas de la fe cristiana o de las patrias libertades, o del común sosiego o de los fueros de la justicia, se veía, veloz como la centella, fiero como el león, un hombre largo y enjuto, cabalgando en un rocín de escasa talla, sin casco ni armadura, con la cabeza descubierta y bañada en luz, el pelo revuelto y las barbas erizadas, entrando por lo más espeso de la refriega, enristrada la lanza.. ¡qué digo lanza! un horcón de dos puntas, y con ellas desbaratando enemigos y lanzándolos al aire, como paja con el bieldo, volando después, mejor que saltando, sobre los abismos, entre los bosques, y peleando incansable e invencible hasta con las nubes cargadas de rayos y pedriscos y con los hombres malos que las empujaban contra la santa libertad de los pueblos y los fueros sagrados de la justicia. Y aquel hombre incansable e invencible, ¡cosa extraña!... era el solariego en cuya casa estaba yo pasando la noche.
Ver ejemplos de oraciones con la palabra bieldo

Acepciones de Bieldo como conjugación de bieldar

Categoría gramatical: infinitivo, 1ª persona singular del presente de indicativo de bieldar, verbo, sustantivo
Categorías gramaticales y tiempos verbales de bieldo explicados

  1. Beldar, aventar con el bieldo las legumbres, las mieses..

Acepciones de Bieldo como conjugación de beldar

Categoría gramatical: infinitivo, 1ª persona singular del presente de indicativo de beldar, verbo, sustantivo
Categorías gramaticales y tiempos verbales de bieldo explicados

  1. En la era, acción de lanzar la trilla contra el viento mediante el bieldo para separar el grano de la paja y las granzas
  2. Por extensión, cualquier operación consistente en separar el grano de la paja.
  3. Aventar el cereal maduro con el bieldo, para separar la paja del grano.
  4. Aventar el cereal maduro con el bieldo, para separar la paja del grano.
  5. Aventar o lanzar las mieses y las legumbres al aire con el bieldo para separar el grano de la paja..

Errores ortográficos comunes para bieldo

Palabras que derivan de bieldo


Bieldos

Palabras que derivan de bieldo

Palabras más comunes que riman con bieldo


Sueldo, Sueldo, Eneldo, Sobresueldo, Regüeldo, Regüeldo, Aneldo, Bieldo, Bieldo, Bieldo, Neldo, Abieldo, Enceldo, Albieldo, Apeldo, Gueldo, Latisueldo, Desueldo,

Palabras que riman con bieldo


Poemas con la palabra bieldo

san juan bautista

-- de Marilina Rébora --

A bautizarse acuden las gentes al jordán.
Preguntaban algunos: ¿y qué haremos nosotros?
quien tiene dos vestidos, respondíales juan,
dé uno al que no tenga. Y preguntaban otros
(esta vez publicanos): y nosotros ¿qué haremos?
no exigir más, decíales, de lo que está ordenado.
Y a nosotros, maestro, dinos cómo obraremos
en nombre de los suyos, le requería un soldado.
No hagáis nunca extorsiones, contentaos con el sueldo.
Yo os bautizo con agua; mas otro ha de venir,
que ya está entre vosotros aunque no lo hayáis visto,
que con fuego bautiza. El usará del bieldo
para limpiar la era de acuerdo a lo previsto:
el trigo irá al granero, la paja a consumir.
Lucas 3, 10-14, 16,17.
Mateo 3, 11.
Juan 1, 26.



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